El Partido Comunista, un sujeto colectivo
- chaksaastal
- 29 dic 2025
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Por: Roberto Grajales.

Decirse comunista es fácil; asumirse militante comunista no lo es. La militancia no se reduce a consignas, memes o stickers, ni a la afirmación individual de una identidad política. Implica un compromiso que va más allá de uno mismo y que exige una transformación consciente de la práctica y del pensamiento.
Ser militante comunista supone confrontar las ideas propias con el sujeto colectivo, es decir, con el Partido, y aceptar someterlas a su disciplina. No se trata de anular el pensamiento, sino de integrarlo a una voluntad común que se construye colectivamente y se orienta hacia un objetivo histórico.
Las corrientes posmodernas hablan con frecuencia del colectivismo, pero pocas veces se someten a él. Prefieren el individualismo, ese que otorga una gloria efímera y un reconocimiento inmediato, funcional para la reproducción del orden existente, pero inútil para el futuro. En ese terreno, el yo se impone sobre el nosotros y la política se vacía de contenido transformador.
El Partido Comunista, en cambio, es un sujeto colectivo. Someterse a su voluntad no es otra cosa que someterse a la colectividad organizada. Es dejar atrás el protagonismo personal para dar paso al todo, actuar como Partido y no como individuo, asumiendo una responsabilidad histórica que no admite vanidades ni atajos.
Eso es lo que hace difícil la militancia comunista. Comprometerse con el futuro, disciplinarse para alcanzarlo y poner todas las fuerzas al servicio de ese horizonte bajo la guía del sujeto colectivo del cual se forma parte. Sin más premio que el trabajo consciente y la responsabilidad asumida, sin reconocimientos ni reflectores. Para que, llegado el día de la victoria, cuando se pregunte quién encabezó esta revolución, la respuesta sea: el Partido Comunista.








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